Los trabajos manuales satisfacen nuestras necesidades psicológicas básicas

Por Helen Bradley

2 Minutos de lectrura

Los trabajos manuales satisfacen nuestras necesidades psicológicas básicas

Por Helen Bradley

2 Minutos de lectrura

¿Por qué las manualidades nos hacen sentir tan bien? En su último libro, la psicóloga y profesora de manualidades Anne Kirketerp demuestra que nos gustan las manualidades porque satisfacen necesidades psicológicas básicas que llevamos dentro.

El trabajo manual nos da sensación de seguridad y recogimineto

A lo largo de la evolución humana, nuestro principal objetivo ha sido la supervivencia. Estamos predestinados a buscar comida y un refugio cálido y seco. Gran parte de nuestra supervivencia ha dependido de lo que podemos hacer con las manos: construir refugios, confeccionar ropa, cazar, recolectar alimentos, encender fuego y preparar comidas. Es lógico que los nervios de las manos activen gran parte de nuestro cerebro. Sólo en tiempos muy recientes hemos tenido tiempo libre en el que no hacíamos cosas con las manos. El sistema de recompensa de nuestro cerebro fomenta la supervivencia. Por eso nos sentimos tan satisfechos cuando estamos calientes, secos y alimentados. Pero en el mundo moderno, la abundancia de alimentos precocinados y de dispositivos que ahorran trabajo ha creado un desajuste entre nuestra forma de vida y los sistemas de recompensa de nuestro cerebro. Usar las manos para hacer manualidades activa esos sistemas y nos hace sentir bien.

Durante millones de años ha habido muy poco tiempo para sentarse solo y estar inactivo «sin hacer nada», y mucho menos para reflexionar sobre la vida, sin hacer al mismo tiempo otra cosa como preparar la comida desde cero, mantener vivo el fuego o reparar la ropa y las herramientas. Hacer manualidades sienta bien porque nuestro cerebro asocia hacer algo con las manos con nuestro instinto básico de supervivencia: estar calientes, secos y alimentados.

Dra. Anne Kirketerp, Craft Psychology, How crafting promotes health.

Lo hecho a mano tiene más valor

El acto de hacer con las manos tiene asociaciones positivas que se transmiten de generación en generación. Es parte de la razón por la que le damos tanto significado a la fabricación y tanto placer al uso de objetos hechos a mano. Culturalmente, valoramos mucho los objetos hechos a mano porque están relacionados con las habilidades que hemos utilizado durante siglos para sobrevivir. Es la máxima expresión de que alguien se preocupa por nuestro bienestar.

La artesanía activa el cerebro

Por el contrario, cuando nos sentamos y no hacemos nada y sólo tenemos nuestros propios pensamientos como compañía, el cerebro activa la parte estratégica del cerebro que utiliza nuestras experiencias anteriores para evitar que nos ocurran cosas malas. Se vuelve problemático si los pensamientos negativos se apoderan de nosotros y empezamos a catastrofizarnos, imaginando todo lo malo que podría ocurrir.

Demasiada autorreflexión con una DMN [Red de Modo por Defecto] activa es una de las explicaciones de por qué muchas personas sufren ansiedad, estrés y depresión.

Dra. Anne Kirketerp, Craft Psychology, How crafting promotes health.

Usar las manos y enfrascarnos en un proyecto artesanal nos ayuda a cambiar de red neuronal. Nos permite descansar del pensamiento catastrófico, que es una de las razones por las que puede ser tan relajante, sobre todo si sufrimos estrés y ansiedad.

Si reflexionamos sobre las investigaciones de la Dra. Kirketerp y otros autores, está claro que la artesanía se nutre de nuestra psicología básica. Nos da los fundamentos científicos de por qué la artesanía es relajante y crea una sensación de estabilidad y seguridad. Explica desde una perspectiva neurológica y psicológica por qué nos gusta tejer bufandas y jerséis acogedores y cocinar recetas calientes. Si desea saber más sobre la psicología de las manualidades, puede adquirir un ejemplar del libro de la Dra. Anne Kirketer aquí.