La tensión del ganchillo, también conocida como galga, se refiere al número de puntos y vueltas de ganchillo trabajados sobre una medida determinada, normalmente 10x10cm. Esta tensión estará determinada por el tamaño del ganchillo y el grosor del hilo que se utilice, así como por la forma en que se sujete la aguja y el hilo. En este artículo te explicamos por qué es importante la tensión y cómo comprobar si es la correcta para tu patrón.
¿Qué tensión necesito para el ganchillo?
La tensión necesaria para un patrón suele indicarse en el mismo, y es importante que te asegures de que coincide antes de lanzarte a la primera vuelta. De lo contrario, el proyecto final podría ser demasiado pequeño o demasiado grande. Conseguir la tensión correcta puede implicar hacer varias pruebas, cambiando la medida del ganchillo hasta que encuentres la combinación perfecta. Comprobar la tensión es una parte normal e importante de la preparación para empezar un patrón de ganchillo, tanto si eres principiante como un si tienes experiencia en el ganchillo, así que no te sientas mal si no consigues la tensión correcta a la primera.
Cómo hacer una muestra de tensión
Utilizando el hilo y el ganchillo especificados en el patrón, haz un cuadrado de ganchillo con el mismo punto que se indica e el patrón. Como tomarás las medidas a partir de 10 cm, haz un cuadrado un poco más grande para dejar un margen alrededor del borde. Cierra la labor y coloca el cuadrado en posición horizontal sin estirarlo

Cómo comprobar la muestra de tensión
Coloca una regla horizontalmente sobre una fila de puntos y señala 10 cm con alfileres. A continuación, haz lo mismo verticalmente y coloca alfileres a los 10 cm. Cuenta el número de puntos y vueltas que hay entre los alfileres y anótalo. Si tienes más puntos y vueltas de los especificados en el patrón, haz otro cuadrado de tensión utilizando un ganchillo más grande. Si tienes menos puntos y vueltas de los especificados en el patrón, haz otro cuadrado de tensión con un ganchillo más pequeño. Sólo debes empezar a trabajar el patrón cuando, ajustando el tamaño del ganchillo, hayas conseguido la tensión correcta.